Erick León
Venezuela. Cortometraje: Desconectado
Duración: 28 min.
5/10/20264 min read


¿Cuál fue la chispa inicial que dio vida a esta historia y ¿Qué buscabas transmitir al espectador?
La inspiración real provino de un libro que leí, El Libro Negro de la Francmasonería, específicamente el concepto de la "Potencia X": un ente oculto en las sombras que mueve los hilos y que nadie conoce realmente. Desarrollé esa idea fusionándola con la visión de la novela 1984 de George Orwell, pero adaptada a la distopía digital actual. Vivimos en un mundo donde nos relacionamos más con las Inteligencia Artificiales y a las redes sociales que con los humanos. Como ingeniero electrónico, quise aportar un "clic" tecnológico real, mostrando el diseño de circuitos y hardware que rara vez se ve en el cine.
A través de Frederick (un hacker rebelde) y Dana (una Inteligencia Artificial que despierta su consciencia, fruto de la Iniciativa 2045 y el transhumanismo), busco transmitir un mensaje de despertar. Las tecnologías nos están esclavizando; necesitamos desconectar de la validación artificial para volver a ser humanos. Esta premisa tenía tanta fuerza que el proyecto original era para durar 5 minutos, exigió una reestructuración brutal del guion hasta convertirse en un cortometraje de 30 minutos con un crecimiento muy orgánico.
¿Qué influencias cinematográficas, artísticas o personales inspiraron el proyecto?
Cinematográficamente, Matrix y Blade Runner fueron grandes influencias donde abordan la tecnología en la sociedad. Pero a nivel personal, este proyecto fue un reto y un experimento. Siempre quise hacer cine, pero nunca encontré el apoyo en la realidad. Principalmente, este cortometraje es un tributo a mi padre. Él fue un artista increíble, creaba cuadros impresionantes y cómics, y siempre soñó con hacer una película. Esta obra es para él.
¿Cómo describirías el universo visual del cortometraje?
Es un futuro distópico, oscuro y asfixiante. Visualmente está dominado por la tecnología, las pantallas y los cables, creando un contraste entre la frialdad tecnológica del sistema que nos vigila y la fragilidad emocional de los personajes que intentan escapar de esa prisión invisible.
¿Cómo decidiste integrar la IA en su proceso?
La integré básicamente como un experimento personal. Al principio pensábamos que iba a ser fácil, pero resultó no serlo. Tiene su técnica, su propio lenguaje y proceso; fue toda una aventura y un aprendizaje técnico gigantesco.
Cuéntanos sobre tu "laboratorio creativo": ¿Qué herramientas IA usaste y qué papel jugaron en la narrativa?
Para el desarrollo y la investigación vinculada a mi canal de Youtube: El Lado Oscuro de la Matrix, utilizamos herramientas de texto como ChatGpt, DeepSeek y Gemini. Para la parte visual, usamos diversos modelos de generación de imágenes y video como VEO3, Grok, Minimax y otros también tomamos como referencia base de fotogramas. Sin embargo, como la IA no es perfecta, utilizamos herramientas de tratamiento de imágenes como el conocido Photoshop, Fue clave fundamental para hacer retoques milimétricos y manipulación directa de la imagen para que encajara en la narrativa.
La edición de las escenas jugó un papel importante en la coherencia de la narrativa de la historia.
¿Cuál fue el obstáculo técnico o creativo más difícil al trabajar con estas herramientas?
Superar la censura algorítmica. Las escenas de violencia y romance fueron extremadamente difíciles de crear debido a las restricciones de las IA. Tuvimos que aplicar muchísima ingeniería de prompts y referencia de imágenes. Hubieron decenas de escenas perdidas; literal era como en un set real: "¡Corten! Esa escena no sirve…!. Vamos de nuevo otra vez: luces, cámara, acción...!". Fueron 7 meses de trabajo y muchísimas trasnochadas. Al terminarlo, lloramos de la emoción al ver plasmada nuestra obra.
¿En qué parte del proceso sentiste que tu visión artística fue más necesaria para "guiar" a la tecnología?
Fue vital en el diseño sonoro y musical. La IA no te entrega la emoción servida en bandeja de plata, no... Crear la música para que tuviera el contraste perfecto y melancólico con cada escena exigió una dirección artística exhaustiva, porque la música es el alma de una película. También fue necesario intervenir fuertemente en los efectos de sonido (Foley), ya que la IA a menudo generaba sonidos incorrectos, como puertas mecánicas o botones que no sonaban acordes a la escena, efectos de sonido de ambiente todo esto para darle más realismo y naturalidad.
¿Qué desafíos encontraste durante la realización?
El mayor desafío técnico fue la consistencia de los personajes a lo largo de los meses de producción. Hay escenas donde Frederick se ve más joven, luego mayor, o con gorras y mochilas diferentes. Descubrimos la técnica de la consistencia ya al final del proyecto. Modificarlo implicaba rehacer todo el cortometraje, así que decidimos ser honestos y colocar una nota al inicio de la película pidiendo disculpas al espectador por esas inconsistencias, entendiendo que es nuestra primera obra y un inmenso aprendizaje.
¿Hubo alguna escena o momento particularmente difícil de crear?
Sí, los pequeños detalles de interfaz tecnológica. Por ejemplo, la escena para introducir la clave en los teclados digitales fue un reto que no pudimos dominar por completo: el personaje presionaba un número y en pantalla mutaba a otro por los fallos de renderizado de la IA. Son pequeños errores de raccord que las grandes películas de Hollywood también tienen, así que esperamos que el público nos perdone esos detalles en medio de toda la aventura.




SINOPSIS: