Christian Ramírez ferro
España. Cortometraje: ¿Papá eres tú?
Duración: 5min.
5/19/20265 min read


¿Cuál fue la chispa inicial que dio vida a esta historia y qué buscabas transmitir al espectador?
Hasta ahora, todo mi trabajo audiovisual había estado enfocado principalmente en la narrativa histórica. Sin embargo, para mi primer cortometraje sentí la necesidad de crear algo más íntimo y personal.
La idea nació a partir de sueños recurrentes y de ciertas experiencias personales que dejaron una huella emocional en mí. En un principio, el concepto era mucho más abstracto: quería trasladar literalmente la lógica de los sueños a la pantalla. Pero pronto entendí que eso podía convertir la obra en una experiencia demasiado hermética para el espectador, más cercana a una experiencia inmersiva o sensorial que a una narrativa cinematográfica.
Por ello decidí tomar elementos concretos de esos sueños y construir una historia alrededor de ellos, buscando un equilibrio entre lo onírico y lo emocionalmente reconocible. Con el cortometraje quería transmitir confusión, inquietud y empatía, e invitar al espectador a enfrentarse también a sus propias batallas internas o historias inconclusas.
¿Qué influencias cinematográficas, artísticas o personales inspiraron el proyecto?
Principalmente los sueños recurrentes, la memoria emocional y ciertos “fantasmas” del pasado que permanecen incluso cuando creemos haberlos dejado atrás. Más que referencias concretas, el proyecto nace de emociones, sensaciones y recuerdos personales que terminaron moldeando el tono de la pieza.
¿Cómo describirías el universo visual del cortometraje?
Lo describiría como una fusión entre un viaje cotidiano y un viaje onírico. Visualmente busca moverse entre la realidad y la percepción emocional del protagonista, utilizando atmósferas, iluminación y composiciones que generen una sensación constante de extrañeza e incertidumbre.
¿Cómo decidiste integrar la IA en tu proceso?
Soy un creador audiovisual que prácticamente ha crecido junto a las herramientas de IA generativa. Para mí, la inteligencia artificial no sustituye el proceso creativo, sino que amplía enormemente las posibilidades de producción y experimentación. Gracias a estas herramientas puedo dar forma visual a ideas y conceptos que, con medios tradicionales, serían mucho más difíciles de desarrollar de manera independiente.
Cuéntanos sobre tu “laboratorio creativo”: ¿Qué herramientas IA utilizaste y qué papel jugaron en la narrativa?
El proceso comenzó con ChatGPT, que utilicé para estructurar ideas, desarrollar el guion y trabajar distintas posibilidades narrativas. También fue una herramienta importante para la generación de imágenes base y conceptos visuales.
Posteriormente trabajé principalmente con Veo 3.1 y Seedance para la generación y construcción de las secuencias en vídeo. Para la parte musical y sonora recurrí a herramientas como Suno y Lyria.
Cada una de estas tecnologías cumplió una función distinta dentro del proceso, pero siempre intentando mantener una coherencia estética y emocional al servicio de la historia.
¿Cuál fue el obstáculo técnico o creativo más difícil al trabajar con estas herramientas?
Uno de los mayores desafíos fue encontrar un equilibrio entre la visión artística y la censura aplicada por los modelos generativos, especialmente en escenas con una carga emocional o visual más intensa. En ocasiones fue necesario reinterpretar ciertas secuencias o buscar soluciones alternativas para mantener el tono de la obra sin perder coherencia narrativa.
¿En qué parte del proceso sentiste que tu visión artística fue más necesaria para “guiar” a la tecnología?
Probablemente en todo el proceso. La IA puede generar imágenes o secuencias muy potentes visualmente, pero la intención narrativa, el tono emocional y la coherencia de una obra siguen dependiendo completamente de la mirada humana.
Muchas veces el trabajo consistía en iterar constantemente, corregir matices y encontrar la manera adecuada de traducir una idea muy concreta a algo que la tecnología pudiera interpretar correctamente. Es una relación de exploración constante entre control e incertidumbre.
¿Qué desafíos encontraste durante la realización?
El principal desafío fue encontrar un equilibrio que permitiera al espectador comprender emocionalmente la pieza sin explicarlo todo de manera literal. Me interesaba que el corto generase preguntas, emociones y cierta sensación de desconcierto que permaneciese incluso después de terminarlo.
¿Hubo alguna escena o momento particularmente difícil de crear?
Sí. Hubo una secuencia con una atmósfera más cercana al terror psicológico que resultó especialmente compleja debido a los filtros por “contenido inapropiado” de modelos de vídeo. Finalmente tuve que replantear parte de la escena para adaptarla técnicamente sin perder del todo la intención emocional que buscaba transmitir.





